¿Hemorroides, fisuras o fístulas?
Durante la exploración física, es crucial diferenciar si el sangrado y el dolor provienen efectivamente de hemorroides o si el paciente presenta fisuras anales, que son desgarros en la mucosa, o fístulas, que son conductos anómalos de origen infeccioso. En ocasiones, la presencia de abscesos perianales puede simular una crisis hemorroidal aguda. Asimismo, evaluamos la zona para descartar quistes, lipomas o quistes sebáceos que, aunque suelen ser benignos, pueden causar molestias locales similares al roce de los paquetes hemorroidales externos.
