Trauma cerrado y penetrante
En la Ciudad de México, el trauma abdominal puede ser cerrado, como sucede en accidentes viales, o penetrante. Ambas situaciones requieren descartar la ruptura de vísceras. Una lesión desatendida puede simular inicialmente síntomas de apendicitis o diverticulitis, pero su progresión es mucho más veloz, pudiendo causar una obstrucción intestinal secundaria por hematomas o adherencias traumáticas.
